La crisis, la maldita crisis se está llevando por delante a un montón de gente, que de pronto han pasado de ser trabajadores a llenar las listas del paro y ahora esas campanas doblan por nosotros.Nuestro repique va a ser un sonido ronco y sordo, nos vamos sin que se entere casi nadie, total a quién le importan ocho personas más o menos, nos vamos porque nos echan, asín de claro y lo triste es que nos vamos porque a alguien le ha dado la gana, nada tiene que ver la crisis.
Un buen día alguien decidió elegir otro camino y dejarnos a un lado, pues que les den, pero es triste porque te das cuentas que no pintas una mierda, que da igual si haces bien tu trabajo o no, que dependes de los caprichos de otros y estás a la merced de los intereses de un tercero que no tiene en cuenta a las personas a la hora de decidir sobre su futuro.
Tener que ir al paro conlleva muchos matices, a la incertidumbre de qué te va a deparar el futuro se une la tristeza por dejar a unos compañeros con los que has compartido muchos días y muchas horas, con los que has discutido y a los que muchas veces habrías matado (bueno muchas veces no, con una que lo hubiera hecho no habría tenido que hacerlo más) pero que ya forman parte de tu vida y a los que sin remedio vas a dejar atrás, porque nuestros caminos se separarán y con el tiempo seguro que no sabremos nada los unos de los otros.
Nos echan y nos vamos, eso sí con dignidad y con la cabeza bien alta, hemos peleado por lo nuestro, aunque sabíamos desde el principio que no íbamos a ganar, nos vamos y aunque siempre recordaré estos años con mucho cariño, al salir por la puerta me voy a sacudir hasta la última mota de polvo inglés que haya quedado, si para ellos no somos nada y nada merecemos para mí ellos van a ser menos que nada.
Y como yo pienso que todo sucede por alguna razón, seguramente la razón es que hay otros lugares esperando por todos nosotros, en algún sitio hay personas que nos esperan y nos necesitan y nuestro futuro será maravilloso y las s.a., las ltd y las s.l. que con su crisis se lo coman…















